Óleo de mujer con sombrero

La cobardía es asunto
de los hombres, no de los amantes.
Los amores cobardes no llegan a amores,
ni a historias, se quedan allí.
Ni el recuerdo los puede salvar,
ni el mejor orador conjugar.

Silvio Rodríguez

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Cronica del fin del mundo.

Es domingo, 6:30am..
En otros tiempos, en otras circunstancias, estaría encantado con esta combinación de hora/fecha…pero hoy..hoy es diferente…
Hay una luz cálida, como la de aquellas mañanas, en la suite 204, producto de aquel otoño del 2007. Hoy, únicamente es la evidencia que delata los cientos de incendios lejanos (ya no tanto) producto de…
Hoy el aire no es frio, ni siquiera fresco, el fuego lo ha calentad, aun siendo noviembre…está lleno de cenizas, de humo de…simplemente no quiero seguir mirando…cierro la ventana, corro las cortinas…el cuarto vuelve a tener sus tonos cálidos, naranja…amarillo, tal cual lo conocimos hace ya tantos años…Y ahí estás tú, en la cama, con tu espalda descubierta, al aire..parece que te dio calor, pues no puedes dormir destapada, a menos que , como creo es el caso, sientas mucho calor..raro en Noviembre, pero ahora con todo esto…
No puedo más que sonreír ante tal imagen: el mundo se cae a pedazos afuera, con solo unos instantes más entre nosotros y que todo termine…y tu dormida…con esa cara de “5 minutitos mas” …con esa calma, con esa tranquilidad que solo tú tienes, que he visto tantas veces…Ante tal imagen, hago lo más lógico y coherente: regreso a la cama contigo…beso tu espalda y te abrazo, te volteas, con los ojos apenas abiertos…intentas decir algo, pero apenas sale voz de tu boca, pero sé lo que intentaste decir, solo lo sé…te beso y nos abrazamos…vuelves a cerrar tus ojos…te aferras fuertemente a mi…tal cual lo hago yo, tal cual ha sido siempre entre nosotros…es el fin del mundo y no podría estar en mejor lugar…en tus brazos.

Despertaremos en nuestro cuarto, después de la guerra…

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That we don’t even care
As restless as we are
We feel the pull
In the land of a thousand guilts
And poured cement
Lamented and assured
To the lights and towns below
Faster than the speed of sound
Faster than we thought we’d go
Beneath the sound of hope